Por Arturo Gutiérrez
- Kekén entregó 400 toneladas de biosólidos para aprovechamiento agrícola durante 2025, mientras KUO impulsa tecnología para mejorar el tratamiento de aguas residuales en Yucatán.
Mérida, Yucatán, 30 septiembre 2026.— Lo que antes podía considerarse únicamente un residuo de la actividad porcícola comienza a tener una segunda vida en el campo yucateco.
Kekén, negocio porcícola de KUO, impulsa el aprovechamiento agrícola de biosólidos como parte de una estrategia de economía circular que busca reincorporar nutrientes al suelo y reducir el desperdicio de materiales derivados de sus procesos productivos.
Durante 2025, la empresa entregó 400 toneladas de biosólidos para su aprovechamiento agrícola, materiales que, bajo condiciones técnicas y agronómicas específicas, pueden funcionar como mejoradores de suelo y fuente de nutrientes.
La alternativa cuenta además con antecedentes de evaluación científica.
Un estudio del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), organismo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, analizó el uso de biosólidos procedentes de la actividad porcícola en la producción de maíz en Yucatán.
Los resultados señalan que estos materiales pueden representar una alternativa viable como fuente de nutrientes.
En determinados tratamientos evaluados, tanto de manera individual como combinados con biofertilizantes, los rendimientos obtenidos fueron similares o incluso superiores a los registrados mediante fertilizantes sintéticos.
Tecnología para tratar el agua
El aprovechamiento de biosólidos forma parte de un proyecto ambiental más amplio.
KUO también avanza en la modernización de los sistemas de tratamiento de aguas residuales de Kekén mediante la incorporación de tecnología internacional y adecuaciones de infraestructura.
Los nuevos procesos permiten degradar materia orgánica y separar sólidos con el objetivo de fortalecer el cumplimiento de los estándares mexicanos para descarga de aguas residuales.
Para desarrollar estas soluciones, Kekén trabaja con socios tecnológicos internacionales y recibe acompañamiento técnico del Instituto de Ingeniería de la UNAM.
La participación universitaria incluye estudios, evaluación de alternativas y seguimiento durante la implementación y optimización de los sistemas.
Del residuo al recurso
El modelo busca cerrar parcialmente el ciclo de los materiales generados por la actividad porcícola: mejorar el tratamiento del agua y, al mismo tiempo, aprovechar ciertos subproductos como insumos agrícolas.
La estrategia combina inversión privada, tecnología, investigación científica y participación del sector agropecuario.
Para KUO, ambas vertientes —tratamiento de aguas y aprovechamiento de biosólidos— forman parte de su estrategia de sostenibilidad y del propósito de hacer un uso más responsable de los recursos.
El reto será mantener estos procesos bajo controles técnicos adecuados y demostrar, en el largo plazo, que la economía circular puede traducirse en beneficios tanto ambientales como productivos para el campo yucateco.







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