Ciudad de México.- La remoción de las estatuas de Fidel Castro y el Che Guevara en la Plaza de San Carlos ha detonado una crisis política y cultural en la Alcaldía Cuauhtémoc. La falta de documentación legal para el procedimiento levanta serias sospechas sobre el actuar de Alessandra Rojo de la Vega.
Los denunciantes, vecinos encabezados por el diputado local Víctor Romo, insisten en que se ha violentado la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos, así como la Ley de Responsabilidades Administrativas de la CDMX, al no haber expediente, ni autorización del COMAEP.
Esto no solo implica una omisión administrativa, sino una ruptura simbólica con la pluralidad ideológica que, se supone, caracteriza a la capital del país. ¿Es la remoción una política cultural deliberada o un acto de improvisación política? De cualquier forma, muestra una preocupante tendencia hacia el autoritarismo en decisiones públicas.






