Por Dana Rodríguez
CDMX, 30 marzo 2026.- La política capitalina vuelve a tensarse. Ataques con propaganda «falsa», panfletos y campañas digitales encendieron un nuevo foco rojo en Milpa Alta, donde la confrontación por el poder ya cruzó hacia la violencia política en razón de género.
La ofensiva, que coincide con el posicionamiento de actores locales tras evaluaciones favorables, fue denunciada ante la Fiscalía General de la República por la legisladora Judith Vanegas Tapia, quien acusó una estrategia sistemática para desacreditar y dividir a la ciudadanía.
El punto crítico: los ataques dejaron de ser políticos y comenzaron a centrarse en su condición de mujer, lo que configura un posible delito electoral.
“Los ataques ya rebasaron el límite”, señaló.
En el trasfondo, se advierte una lucha por el control territorial y el reposicionamiento de grupos que, ante la pérdida de influencia, recurren a la desinformación como herramienta.
El expediente ya está en manos de la autoridad electoral federal, en un contexto donde la violencia política de género se perfila como uno de los temas más delicados rumbo a los próximos procesos.
En Milpa Alta, la señal es contundente: la disputa política se está jugando sin reglas claras… y con costos cada vez más altos.







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