Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 27 mayo 2026.- El huachicoleo de agua ya será considerado delito grave en la Ciudad de México. El Congreso capitalino aprobó reformas para castigar con cárcel y multas millonarias a quienes operen tomas clandestinas, vendan agua ilegal o manipulen redes hidráulicas.
La reforma impulsada por la diputada panista Olivia Garza establece penas de hasta 12 años de prisión para quienes obtengan ganancias económicas mediante el robo y distribución ilegal del recurso hídrico.
Las nuevas disposiciones contemplan sanciones de 6 a 10 años de cárcel por alterar infraestructura hidráulica y extraer agua sin autorización. Además, quienes comercialicen agua en pipas o redes alternas sin permisos podrán enfrentar hasta 8 años de prisión.
El Congreso también aprobó castigos para quienes manipulen medidores o alteren el suministro para evitar pagos, una práctica detectada en distintos puntos de la capital.
“Hoy el huachicoleo del agua deja atrás la impunidad y comienza a enfrentar sanciones claras y contundentes”, afirmó Olivia Garza tras la aprobación del dictamen.
La legisladora advirtió que el robo de agua no sólo provoca pérdidas económicas para las autoridades, sino que profundiza la desigualdad y afecta directamente a miles de familias que enfrentan escasez en colonias populares.
La reforma endurece además las consecuencias para funcionarios públicos involucrados en estas redes ilegales, quienes podrán ser destituidos e inhabilitados.
Con esta medida, el Congreso capitalino busca frenar uno de los negocios clandestinos que más ha crecido durante la crisis hídrica que enfrenta la Ciudad de México.







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