CDMX, 24 de julio del 2025.- El programa “Bachetón” fue financiado con recursos del capítulo 4000, una partida reservada para servicios generales, usualmente con escasa vigilancia pública. Con estos fondos se contrató a más de 1,300 “facilitadores”, de quienes poco o nada se sabe. No existen datos oficiales sobre sus perfiles, formación o experiencia técnica.
Según denunció el diputado Andrés Sánchez Miranda, los trabajos de bacheo fueron encargados a personas sin capacitación comprobada, sin controles de calidad y sin una estrategia urbana coherente. En consecuencia, el supuesto mejoramiento vial quedó reducido a intervenciones superficiales, sin impacto duradero.
El hermetismo de Morena ante estas críticas despierta sospechas legítimas: ¿quién decidió a qué calles se enviaron cuadrillas?, ¿bajo qué criterios se gastaron casi 190 millones de pesos?, ¿por qué se rehúsa a rendir cuentas sobre una política pública fallida?






