CDMX, 27 de julio 2025.- El llamado “Cártel Inmobiliario”, encabezado por Jorge Romero según denuncias de Morena, no solo representa un caso de corrupción política, sino también un fenómeno más amplio y profundo: la gentrificación impulsada por intereses privados y públicos, en detrimento de las comunidades capitalinas.
Brenda Ruiz, vicecoordinadora de Morena en el Congreso capitalino, señaló que el modelo de corrupción no se limita a la alcaldía Benito Juárez, sino que se ha replicado en otras demarcaciones como Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y Coyoacán. “Los miembros del Cártel Inmobiliario han sido promotores de la gentrificación: un proceso que expulsa a las clases populares de sus barrios, encarece la vivienda y convierte a la ciudad en un negocio para unos pocos”, aseguró.
Las prácticas señaladas incluyen autorizaciones irregulares de desarrollos inmobiliarios, sobornos para la omisión de verificaciones de seguridad y venta de usos de suelo. Esta red, según Morena, funcionó durante años sin freno, mientras los vecinos enfrentaban escasez de servicios, aumento de rentas y colapso urbano.
La creación de una comisión especial podría arrojar luz sobre esta relación entre corrupción inmobiliaria y transformación urbana desigual. Sin embargo, analistas urbanos coinciden en que la solución no pasa solo por sancionar a los responsables, sino por repensar el modelo de ciudad que se está construyendo.






