Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 03 de marzo.- La exclusión laboral de mujeres jóvenes no solo es una deuda social, es un freno económico que le puede costar a la capital hasta 60 mil millones de pesos en la próxima década. Así lo advirtió la diputada panista Liz Salgado, desde el Congreso de la Ciudad de México, al presentar una propuesta para detonar la inclusión femenina en el sector formal.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la legisladora puso sobre la mesa cifras que exhiben la dimensión del problema.
35% SIN INGRESOS, 27% SIN SALUD
Con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y del Instituto Mexicano para la Competitividad, Salgado detalló:
-
35% de las mujeres jóvenes en la CDMX no tiene ingresos propios.
-
27% no cuenta con acceso a servicios de salud.
-
La participación laboral femenina en la capital es de apenas 55%, por debajo del promedio de la OCDE (67%).
“Estamos hablando de miles de jóvenes sin autonomía económica y sin seguridad social. Eso no es igualdad”, sentenció.
BRECHA DE 40 PUNTOS ENTRE ALCALDÍAS
La desigualdad no es homogénea: tiene código postal.
-
En Xochimilco, 71% de las mujeres jóvenes ocupadas trabaja en la informalidad.
-
En Azcapotzalco, la cifra baja a 28.1%.
Más de 40 puntos porcentuales de diferencia que evidencian una ciudad partida en dos realidades laborales.
58 HORAS DE TRABAJO NO PAGADO
Salgado subrayó que la raíz del problema también está en el trabajo de cuidados. Las jóvenes que están fuera del mercado laboral destinan 58 horas semanales al trabajo no remunerado.
“Mientras discutimos la jornada laboral de 40 horas, miles de mujeres ya trabajan jornadas extenuantes en casa sin recibir un solo peso”, criticó.
850 MIL MUJERES PODRÍAN DETONAR EL CRECIMIENTO
La meta planteada es clara: elevar la participación femenina del 55% al 67%, lo que implicaría incorporar a 850 mil mujeres al mercado formal.
El impacto económico sería histórico: hasta 60 mil millones de pesos adicionales al PIB capitalino en diez años.
Para lograrlo, la diputada propone:
-
Incentivos para la contratación formal de mujeres jóvenes.
-
Estrategias específicas de capacitación desde la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México.
-
Programas de empleabilidad y formalización coordinados con la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México y el sector privado.
“NO MÁS DISCURSOS, SÍ INCENTIVOS”
“La igualdad sustantiva se construye con políticas que abren puertas. No queremos mujeres que dependan del Estado, sino jóvenes que conquisten su autonomía con trabajo digno, salud y seguridad”, afirmó.
En el 8M, el mensaje es contundente: la autonomía económica de las mujeres jóvenes no es agenda simbólica, es una urgencia económica para la CDMX.









Discussion about this post