Por Arturo Gutiérrez
CDMX, 27 abril 2026.- La elaboración del Plan General de Desarrollo 2025–2045 enfrenta cuestionamientos por posibles fallas en su consulta pública, lo que podría impactar directamente en decisiones sobre vivienda, servicios y crecimiento urbano en la capital.
Durante un foro ciudadano realizado en el Congreso local, convocado por las diputadas Claudia Montes de Oca y Olivia Garza, vecinos denunciaron que el proceso presenta escasa participación social y espacios limitados para voces críticas, lo que genera dudas sobre su legitimidad.
El PGD será el documento rector del desarrollo urbano durante dos décadas, por lo que sus definiciones podrían influir en zonas de construcción, disponibilidad de agua, transporte público, seguridad territorial y servicios urbanos.
Habitantes participantes señalaron que avanzar con una consulta reducida podría abrir la puerta a redensificación sin reglas claras, presión sobre infraestructura hidráulica y concentración de decisiones en el gobierno central, reduciendo el margen de acción de alcaldías y comunidades.
Otro de los riesgos señalados fue el posible debilitamiento de las COPACO, consideradas uno de los principales mecanismos de participación vecinal en colonias y barrios.
Las legisladoras insistieron en que la ciudad necesita un plan de largo plazo, pero advirtieron que debe construirse con transparencia, evidencia técnica y participación amplia, ya que de lo contrario podría convertirse en un instrumento con impacto directo en la vida cotidiana sin respaldo ciudadano.
El debate sobre el PGD no es técnico solamente: define cómo crecerá la ciudad, dónde habrá vivienda, cuánta agua estará disponible y qué tanto podrán decidir los vecinos sobre su propio territorio.







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