Por Dana Rodríguez
- El presidente de la Mesa Directiva del Congreso CDMX solicitó licencia, agradeció hasta a sus adversarios y dejó una frase para la grilla: en política hay que caminar lejos y con muchos amigos.
Ciudad de México, 26 de agosto de 2026.— En pocas palabras: Jesús Sesma se va del Congreso de la Ciudad de México, pero todo indica que no cuelga los guantes políticos.
El presidente de la Mesa Directiva aprovechó su última sesión al frente del Legislativo capitalino para despedirse, agradecer, reconocer errores y dejar un mensaje que, leído en clave política, suena más a un “nos vemos pronto” que a un adiós.
Sesma solicitó licencia como diputado y cerró así una etapa en Donceles después de encabezar la Mesa Directiva en una Legislatura marcada por los jaloneos entre Morena, PAN y las distintas fuerzas políticas de la capital.
“Hoy es una sesión distinta para mí. Es la última que me corresponde conducir como Presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México”, anunció.
“Los cargos terminan”
Su discurso tuvo momentos institucionales, pero también frases que retratan el cierre de un ciclo político.
“Los cargos terminan, las personas pasamos, pero las instituciones y las causas por las que trabajamos siempre permanecen”, dijo.
El legislador aseguró que intentó ejercer una Presidencia para todas las fuerzas políticas y no únicamente para un partido, una mayoría o una visión de ciudad.
No pasó por alto los encontronazos que caracterizan cualquier Congreso.
“Aquí pensamos distinto, defendemos causas distintas y muchas veces tuvimos debates intensos. Pero precisamente de eso se trata la democracia”, sostuvo.
También aceptó algo que no todos los políticos acostumbran decir cuando dejan un cargo: que pudo equivocarse.
“Seguramente cometí errores. Seguramente hubo decisiones que pudieron hacerse de otra manera”, reconoció.
Sesma deja una advertencia para quien llegue
En uno de los mensajes más políticos de su despedida, Sesma habló directamente para quien ocupe la Presidencia de la Mesa Directiva.
Pidió recordar que esa silla “no es para mandar, sino para escuchar; no es para imponer, sino para construir”.
El mensaje no es menor en un Congreso donde las diferencias entre bloques parlamentarios suelen convertirse en auténticas batallas políticas.
Pero el momento que levantó las antenas llegó después.
Tras escuchar los mensajes de varios diputados, Sesma recurrió a una máxima de la vieja escuela política mexicana.
“El arte de la política es poder caminar lo más lejos posible, con el mayor número de amigos posibles”, recordó.
Y remató: “nos estaremos viendo en otros terrenos”.
¿A dónde va Jesús Sesma?
Esa es ahora la pregunta que queda flotando en Donceles.
El legislador no dijo en su discurso cuál será su siguiente parada ni anunció un nuevo cargo. Por eso, cualquier destino concreto sería por ahora especulación.
Pero su lenguaje tampoco fue el de alguien que pretende retirarse.
“Me llevo muchas amistades; me llevo muchos amigos y amigas”, señaló antes de despedirse.
Y en la política capitalina los amigos, las alianzas y los puentes entre partidos cuentan. Mucho.
Por ahora, Jesús Sesma deja la Presidencia del Congreso y solicita licencia como diputado.
La curul queda atrás.
La grilla, por lo que dejó entrever, continúa.







Discussion about this post